sábado, 31 de mayo de 2008

Siete días

Una semana, queda solamente una semana.
No hago más que pensar una y otra vez en lo mismo.
Imagino como ocurrirá de mil maneras diferentes, en mil sitios diferentes.
Constantemente pienso en que pasará; quizá los nervios me paralicen y no sea capaz de articular palabra.

No se que voy a hacer, no se que vas a hacer tú.

Te has convertido en otra de mis pequeñas obsesiones.
Mi imaginación no hace más que jugarme malas pasadas, a veces hablo contigo y entonces, me doy cuenta de que estoy hablando sola, de que no estás donde deberías estar.


Ya sabes lo que quiero, no pido gran cosa.
Solamanente hay algo que me gustaría: que ese día, llueva.

jueves, 29 de mayo de 2008

TODO


Me gustaría que sintieras lo que yo siento y sentir lo que sientes tú.

Me gusta pasar las noches en vela perdida entre pensamientos que me llevan hasta ti.

Me desespera el tiempo que pasa hasta que de nuevo oigo tu voz al otro lado del teléfono, me gusta tu voz, me gusta tu forma de hablarme, me gusta las cosas que me dices...

Y me encuentro bien, fenomenal pero, por otro lado, es horrible sentirse así y no poder estar más cerca.

Me gusta que seas mi primer pensamiento por la mañana, y tenerte metido en mi cabeza cuando me duermo.

Me gusta que el sol nos encuentre juntos al amanecer, aunque estemos separados.

Y quiero todo esto.

Lo quiero tanto que duele.


sábado, 24 de mayo de 2008

Eres mi razón

Eres lo que necestitaba para plantearmelo todo en serio.

viernes, 9 de mayo de 2008

Y ya son 30

30.
Ya son 30.
No me espanta el hecho de cumplir 30 años, me espanta darme cuenta que sigo igual que cuando cumplí 29, cuando hice 28, igual que a los 27, lo mismo que a los 26, y así...
Cuando cumplí quince años una chica con la que iba al instituto me preguntó: ¿Donde vas a estar cuando tengas treinta?
Yo la miré, y sabiendo lo que se me venía encima (soy un poco médium) le contesté: "Con tener un buen trabajo me conformaría"
Ella soltó una carjadada divertida y continuó ".. y un buen marido"
-"No, un buen marido no; quiero un buen trabajo, y me refiero un trabajo que me guste"
-"Sí, de los de 200.000 pelas al mes, ¿no?
-No, un trabajo que me guste, que no me lleve más de 10 horas al día y que me paguen por lo que hago, por lo que rindo..."
_¿Sabes? Este "find" Néstor no tiene guardia, ¿vamos al cine?
_¿Al cine? claro, a sujetaros la vela.... creo que no, me quedo en casa.
Y eso fue todo.
Y ahora que han pasado los 15 años que nos separaban de los treinta, no se ha cumplido lo que yo quería.
Con el tiempo, "al buen trabajo" le añadí "alguien con quien pasar las noches en vela", pero tampoco lo tengo.
Tengo cosas que nunca quise tener, y las que deseaba se perdieron en alguna de las innumerables paradas que hice en el camino de mi vida.
Lo que menos me gusta de mis cumpleaños, no es, precisamente, cumplir años; me entristece que nadie lo recuerde.
Antes yo era de las que decía que lo importante es acordarte de alguien en cualquier momento y no solamente en días concretos, después, empecé a comprobar que pocas personas pensaban como yo y al final, me di cuenta que solamente yo me acuerdo de mí.
Yo me felicito la Navidad, el Año Nuevo y los cumpleaños.
Y está bien, porque así, si se me olvida, pues no puedo enfadarme conmigo misma, si no me regalo nada por navidades, no pasa nada; y si no me compro nada por mi cumpleaños, pues tampoco.
LLega un momento en que crees que te acostumbras, te dices a ti misma que no te importa, que todo está bien, pero, en el fondo se que no es verdad, que es una putada que nadie se acuerde de mi, que nadie piense en mi.
Solamente se ha acordado N.
Cuando he abierto el correo y me lo he encontrado felicitándome, cantádome un cumpleaños feliz cibernético... me he quedado.... me he emocionado y mucho.
Ya no sólo por el hecho en si de la felicitación.
Se ha acordado de mí, ha pensado en mí.
Comentamos el tema de los años, de pasada, y mira, se quedó con la fecha.
Ha sido la única felicitación, extrafamiliar, que he tenido sin tener que dar alguna pista sobre el día de hoy.
Y si, aunque yo lo niegue y reniegue de ello; no me gusta como estoy.

Por cierto, mi amiga no se casó con su novio de toda la vida,Néstor, que entonces hacía la mili; no tuvo un buen trabajo porque encontró un buen marido, uno como este.

jueves, 1 de mayo de 2008