martes, 30 de octubre de 2007
Llorar ante un muro ciego
Poco a poco, este par de últimos años y sin quererlo, me he ido rodeando de ladrillos.Al principio formaron una coraza que me permitía sentirme protegida, me sentía bien con ella.Con cada nueva decepción, un ladrillo más. Con cada nuevo agravio, otro ladrillo más; así poco a poco, y sin darme cuenta se hizo cada vez más alto y más fuerte, hasta convertirse en un muro.Ha crecido tanto que ya no sólo quepo yo, se han metido aquí ha hacerme -mala-compañía mis miedos más absurdos y mis miedos ancestrales.No me dejan abrir los ojos y volver a verme como antes me veía, no me dejan sonreír como antes sonreía y, sobre todo, se han hecho fuertes aquí dentro y no me dejan liberarme.Cada noche me arrodillo ante este muro ciego que no me ve llorar y no siente mis lágrimas, un muro que a pesar de todos los pesares tiene algo bueno: consigue que tantos miedos y complejos no me dejen ser yo misma, que no me dejen cometer el mismo error una y otra vez y no volver a sentirme engañada y humillada...
miércoles, 24 de octubre de 2007
No me digas esas cosas... me desesperas....
No puedo evitarlo, no sé porqué, sin querer te escribo lo que no quiero escribir.
No puedo evitarlo, no sé porqué, sin querer te digo lo que no le debería decir.
Y aunque te cuento que lo que se lee entre líneas no se debería leer, mi subconsciente me la juega, y escribo lo que no quería escribir, porque en realidad, lo que te digo que no significa nada, lo significa todo.
Y es que no lo puedo evitar, yo soy así, llena de melancolía por algo que quizá nunca llegue a tener.
Por fuera siempre acompañada pero, por dentro, siempre sola, inmensamente sola...
Por eso digo lo que digo y a veces, leo lo que escribo y me doy lástima a mi misma, por eso, si me dices que me besarías;
¿loharías por lo que no te escribo o por lo que no te digo....??????
ahora mismo, no sabes cuanto lo deseo
No puedo evitarlo, no sé porqué, sin querer te digo lo que no le debería decir.
Y aunque te cuento que lo que se lee entre líneas no se debería leer, mi subconsciente me la juega, y escribo lo que no quería escribir, porque en realidad, lo que te digo que no significa nada, lo significa todo.
Y es que no lo puedo evitar, yo soy así, llena de melancolía por algo que quizá nunca llegue a tener.
Por fuera siempre acompañada pero, por dentro, siempre sola, inmensamente sola...
Por eso digo lo que digo y a veces, leo lo que escribo y me doy lástima a mi misma, por eso, si me dices que me besarías;
¿loharías por lo que no te escribo o por lo que no te digo....??????
ahora mismo, no sabes cuanto lo deseo
¿donde estás?
El resplandor de tus ojos llena de luz mi sendero;
penetrante y suave fragancia, tu natural aroma que embriaga ya mi alma.
Romántica melodía, tus suspiros hacen tambalear mis sentidos.
Mi corazón, un festival, cuando te sueño en mis brazos, cuando te imagino dormido,
sentir el roce de tus labios, o beber en ellos con los míos...
penetrante y suave fragancia, tu natural aroma que embriaga ya mi alma.
Romántica melodía, tus suspiros hacen tambalear mis sentidos.
Mi corazón, un festival, cuando te sueño en mis brazos, cuando te imagino dormido,
sentir el roce de tus labios, o beber en ellos con los míos...
GRACIAS POR LA VISITA
antes de despedirse
a ella le hubiese gustado
que él preguntara
-¿te has masturbado alguna vez
pensando en mi?
ella habría dicho
-esta noche
será la primera vez
Isabel Bono, La verdadera historia de los hombres.
a ella le hubiese gustado
que él preguntara
-¿te has masturbado alguna vez
pensando en mi?
ella habría dicho
-esta noche
será la primera vez
Isabel Bono, La verdadera historia de los hombres.
lunes, 22 de octubre de 2007
Lunes
Ya empieza a hacer frío, esta mañana debía de haber no más de 2 0 3 grados sobre 0, que teniendo en cuenta la época del año en que estámos ya pues bastante.
A mi me gusta más el frío que el calor, este último siempre lo he llevado fatal; me gusta el verano como a todo el mundo pero con el calor, cuando es sofocante, no puedo.
Cuando me mudé aquí después de más de 15 años viviendo en un clima sub-tropical, el primer otoño, fué genial.
En los climas donde siempre hay una temperatura parecida durante todo el año no se puede apreciar el cambio de estación, no está mal eso de bañarte en plenas navidades, pero termina siendo aburrido. Entre esto y la rutina diaria llega un momento en que todos lo días precen el mimo día, como si lo repiteses una y otra vez.
Me gusta levantar la persiana por las mañanas y ver como las hojas de los árboles van cambiando de color, me gusta salir de casa y sentir el frío en la cara, me gusta ir con guantes, gorro y bufanda.
Cundo nieva, es genial. En mi zona lo hace poco, pero cuando hay suerte cae alguna nevada, y por pequeña que sea, si puedo me paro a observar como caen los copos, es más bonito que ver llover o al menos, es diferente.
Y es que me gusta , me gusta porque ves como va cambiando el paisaje, ves cuando llega la primavera y todo empieza a rebrotar, el verano, el otoño, el invierno...
Y es que así, al menos para mí, la vida sigue pasando pero, de otra manera.
A mi me gusta más el frío que el calor, este último siempre lo he llevado fatal; me gusta el verano como a todo el mundo pero con el calor, cuando es sofocante, no puedo.
Cuando me mudé aquí después de más de 15 años viviendo en un clima sub-tropical, el primer otoño, fué genial.
En los climas donde siempre hay una temperatura parecida durante todo el año no se puede apreciar el cambio de estación, no está mal eso de bañarte en plenas navidades, pero termina siendo aburrido. Entre esto y la rutina diaria llega un momento en que todos lo días precen el mimo día, como si lo repiteses una y otra vez.
Me gusta levantar la persiana por las mañanas y ver como las hojas de los árboles van cambiando de color, me gusta salir de casa y sentir el frío en la cara, me gusta ir con guantes, gorro y bufanda.
Cundo nieva, es genial. En mi zona lo hace poco, pero cuando hay suerte cae alguna nevada, y por pequeña que sea, si puedo me paro a observar como caen los copos, es más bonito que ver llover o al menos, es diferente.
Y es que me gusta , me gusta porque ves como va cambiando el paisaje, ves cuando llega la primavera y todo empieza a rebrotar, el verano, el otoño, el invierno...
Y es que así, al menos para mí, la vida sigue pasando pero, de otra manera.
jueves, 18 de octubre de 2007
¿Alguien lo quiere?
Queremos que legue, que se detenga y nos desnude.
Que no se apiade de nosotros y crezca.
Queremos dejar sin vendas los ojos, si es auténtico, es fiel. Ir a su deriva, sin preocupaciones que nos exalten.
Lo queremos desde el principio, sin fin.
Que llegue natural y salvaje, despiadado, fresco como una fuente.
Haremos un pacto sencillo,
suspirando y acariciando, deseando continuamente caer con el alma crecida y eternamente dártela.
Y así nunca separarse, aunque llegue por sorpresa,
nunca lo daremos de lado a ese sentimiento que aparece sin ser llamado.
Que no se apiade de nosotros y crezca.
Queremos dejar sin vendas los ojos, si es auténtico, es fiel. Ir a su deriva, sin preocupaciones que nos exalten.
Lo queremos desde el principio, sin fin.
Que llegue natural y salvaje, despiadado, fresco como una fuente.
Haremos un pacto sencillo,
suspirando y acariciando, deseando continuamente caer con el alma crecida y eternamente dártela.
Y así nunca separarse, aunque llegue por sorpresa,
nunca lo daremos de lado a ese sentimiento que aparece sin ser llamado.
¿Por qué no me contestas...?
¿Por qué intrigan tanto los mensajes que no me mandas?
¿Por qué necesito las palabras que no me dices?
¿Por qué me interesan las cosas que no me cuentas?
Y es que cuanto más herméticos nos hacemos, más interesantes nos volvemos...
¿Por qué necesito las palabras que no me dices?
¿Por qué me interesan las cosas que no me cuentas?
Y es que cuanto más herméticos nos hacemos, más interesantes nos volvemos...
miércoles, 17 de octubre de 2007
¿Un nuevo principio...?
Hoy es un buen día, hace un buen día (más primaveral que de otoño), ahora mismo a la sombra hay casi 21 grados lo cual par está época del año está muy bien.
Hoy he sido yo la que lo ha dejado plantado a él; y hoy si ha habido llamada, y hoy si ha habido un mucho de todo pero, repentinamente y ante mi sorpresa:
-¿Donde estás, llevo 20 minutos esperándote...?
-Donde estoy?? No sé...
-Pero bueno niña...
-No sé... no me apetece verte -ni yo misma creía lo que estaba diciéndole.
-Estás enfadada por lo del otro día, verdad.. Verás es que... (...)
Después de 5 años, su primera explicación, 10 minutos de palabras llenas de disculpas casi sinceras
-Estoy cansada, cansada de todo esto, sabes lo que quiero y lo que necesito.
No tengo ganas de verte (aunque me muera por estar contigo),
no quiero tenerte cerca (aunque me muera por besarte otra vez),
lo quiero todo y no quiero nada (y es que te quiero pero no te amo)...
Hoy esta es mi canción.
Hoy he sido yo la que lo ha dejado plantado a él; y hoy si ha habido llamada, y hoy si ha habido un mucho de todo pero, repentinamente y ante mi sorpresa:
-¿Donde estás, llevo 20 minutos esperándote...?
-Donde estoy?? No sé...
-Pero bueno niña...
-No sé... no me apetece verte -ni yo misma creía lo que estaba diciéndole.
-Estás enfadada por lo del otro día, verdad.. Verás es que... (...)
Después de 5 años, su primera explicación, 10 minutos de palabras llenas de disculpas casi sinceras
-Estoy cansada, cansada de todo esto, sabes lo que quiero y lo que necesito.
No tengo ganas de verte (aunque me muera por estar contigo),
no quiero tenerte cerca (aunque me muera por besarte otra vez),
lo quiero todo y no quiero nada (y es que te quiero pero no te amo)...
Hoy esta es mi canción.
martes, 16 de octubre de 2007
Gracias a todos
Hoy me he levantado más contenta, más feliz y más de todo.
No sé, será que escribir aquí y que me visteis me da mucho ánimo.
Ahora ya no me siento tan sola y me gusta muchísimo saber que estáis "al otro lado" como yo lo llamo.
Muchas gracias a todos.
No sé, será que escribir aquí y que me visteis me da mucho ánimo.
Ahora ya no me siento tan sola y me gusta muchísimo saber que estáis "al otro lado" como yo lo llamo.
Muchas gracias a todos.
lunes, 15 de octubre de 2007
Insomnio
Anoche no podía dormir así que, me puse a ver la tele y como no me gustaba nada busqué unos dvd´s.
No sé porqué rebusco entre todos, siempre veo las mismas películas: "El esplendor en la hierba" y "Alguien voló sobre el nido del cuco".
También vi "Killing me sotfly" y claro, me cogió el amanecer.
En fin, hoy será un día muy largo.
No sé porqué rebusco entre todos, siempre veo las mismas películas: "El esplendor en la hierba" y "Alguien voló sobre el nido del cuco".
También vi "Killing me sotfly" y claro, me cogió el amanecer.
En fin, hoy será un día muy largo.
domingo, 14 de octubre de 2007
Domingo
Tendría que escribir algo, porque siempre tengo algo que contar, que decir....
Hoy no tengo ganas, sólo me apetece hacer nada hasta que me canse.
Al final comeré y saldré a dar una vuelta. Quiza vaya a la feria de productos ecológicos que termina hoy, ya fuí otros años y siempre hay algo interesante que ver, lo malo, es tener que ir sola.
Hace un buen día, soleado y tranquilo, quizá luego de un largo paseo por la ribera del río.
Si me dieras una razón par que todo fuera diferente...
Hoy no tengo ganas, sólo me apetece hacer nada hasta que me canse.
Al final comeré y saldré a dar una vuelta. Quiza vaya a la feria de productos ecológicos que termina hoy, ya fuí otros años y siempre hay algo interesante que ver, lo malo, es tener que ir sola.
Hace un buen día, soleado y tranquilo, quizá luego de un largo paseo por la ribera del río.
Si me dieras una razón par que todo fuera diferente...
miércoles, 10 de octubre de 2007
La chica oscura
Ayer quedé con él pero, no apareció.
Me quedé esperándole... Ni una llamada, ni un nada de nada.
Solamente yo en el banco del parque ensimismada mirando como los rayos de luz que se colaban entre las ramas de los árboles.
No hay nada que echar en cara; lo único que me pertenece de él, es el tiempo que me regala; el resto de no es compartido, no tenemos que darnos explicaciones.
Un timbre me saca de mi abstracción.
El parque está frente a un instituto y ese timbre anuncia el recreo.
Comienzan a salir a trompicones, alborotados y chillones.
Veo una chica vestida de negro, con el pelo largo y suelto; es la única que no va acompañada por nadie. Un amigo, una amiga, un novio tal vez, nada.
Camina con los brazos entrelazados, sujetando fuertemente sus libros, como si la protegieran de algo.
La escena me es familiar, no hace falta que nadie me diga lo que va a suceder en cualquier momento.
Y ocurre.
Un grupo de chicos y chicas camina detrás de ella, uno se adelanta y ¡zas!, de un manotazo le tira "su escudo" al suelo; mietras ella se agacha los demás van pasando a su lado y la insultan y la escupen.
Y ella se queda inmovil, esperando que termine la procesión de la cofradía de la humillación.
Cruzo la calle y me acerco a ayudarla y yo, como soy boba, mientras le doy sus cosas que están esparcidas por la acera me pongo a llorar.
Me mira extrañana y me dice:
-La que debería llorar soy yo, ¿no te parece? Me sonrie.
-No creo, ya estás acostumbrada, ¿verdad?
-Supongo...
-No te preocupes, todo irá bien, de verdad.
Entonces nos levantamos, me dió las gracias y siguió andando.
Quizás mi sed de abrazos, besos y demás arrumacos no saciada no son suficientes para hacerme llorar.
Quizás que me dejen plantada, tampoco.
Quizás que esa chica me recordara mi etapa en el colegio y en el instituto, quizás eso si me hizo llorar.
Me quedé esperándole... Ni una llamada, ni un nada de nada.
Solamente yo en el banco del parque ensimismada mirando como los rayos de luz que se colaban entre las ramas de los árboles.
No hay nada que echar en cara; lo único que me pertenece de él, es el tiempo que me regala; el resto de no es compartido, no tenemos que darnos explicaciones.
Un timbre me saca de mi abstracción.
El parque está frente a un instituto y ese timbre anuncia el recreo.
Comienzan a salir a trompicones, alborotados y chillones.
Veo una chica vestida de negro, con el pelo largo y suelto; es la única que no va acompañada por nadie. Un amigo, una amiga, un novio tal vez, nada.
Camina con los brazos entrelazados, sujetando fuertemente sus libros, como si la protegieran de algo.
La escena me es familiar, no hace falta que nadie me diga lo que va a suceder en cualquier momento.
Y ocurre.
Un grupo de chicos y chicas camina detrás de ella, uno se adelanta y ¡zas!, de un manotazo le tira "su escudo" al suelo; mietras ella se agacha los demás van pasando a su lado y la insultan y la escupen.
Y ella se queda inmovil, esperando que termine la procesión de la cofradía de la humillación.
Cruzo la calle y me acerco a ayudarla y yo, como soy boba, mientras le doy sus cosas que están esparcidas por la acera me pongo a llorar.
Me mira extrañana y me dice:
-La que debería llorar soy yo, ¿no te parece? Me sonrie.
-No creo, ya estás acostumbrada, ¿verdad?
-Supongo...
-No te preocupes, todo irá bien, de verdad.
Entonces nos levantamos, me dió las gracias y siguió andando.
Quizás mi sed de abrazos, besos y demás arrumacos no saciada no son suficientes para hacerme llorar.
Quizás que me dejen plantada, tampoco.
Quizás que esa chica me recordara mi etapa en el colegio y en el instituto, quizás eso si me hizo llorar.
sábado, 6 de octubre de 2007
Alguien y la gente.
Me he levantado y me he dado cuenta que estoy sola, completamente sola.
He dormido sola, esto lo hago desde hace varios años.
He usado la ducha con absoluta tranquilidad, sin prisas, no tengo que ir a ningún sitio hoy.
He desayunado sola, no recuerdo cuando fue la última vez que lo hice.
No hay nadie en casa, solamente yo (yo misma, por suerte, aún no ha vuelto).
Días como estos, antaño, eran días precedidos de una noche sin dormir, noches de ir de un sitio para otro, sin parar de saludar gente, sin parar de sonreír, sin parar de divertirme...
Ahora ya no, no recuerdo la ultima vez que salí, ni tan siquiera para ir al cine o simplemente a dar un paseo sola.
Ahora lloro como una tonta cuando veo series en los que los protagonista tienen esas increíbles vidas casi perfectas, esas increíbles historias de amor casi perfectas y esas increíbles y casi perfectas relaciones familiares y personales.
Porque estoy sola.
No tengo ganas de nada; antes, en un día como hoy, ya habría quedado con alguien para comer, con alguien para tomar un café a media tarde y con alguien para cenar antes de volver a casa.
Antes, algún día como hoy, me hubiera despertado al mediodía, en una cama que no es la mía, después de una noche sin parar de saludar gente, sin parar de sonreír, sin parar de divertirme. Porque en cualquiera de esos momentos seguramente hubiera conocido a un él cualquiera.
Conocer a "un él cualquiera" sucedía a veces; y a veces, cuando esto pasaba dejaba que pensara que me había elegido a mi, cuando en realidad, el elegido era él.
Antes de que me viese yo ya lo había descubierto entre la gente.
Mis amigos muchas veces no aprobaban mi conducta, pensaban que en noches como esta yo "salía de caza" lo cual no era del todo cierto.
Normalmente esto sucedía cuando mi cabeza estaba desordenada y necesitaba escapar.
Alguien que no me conociera, que no supiera de mí y por lo tanto, ni hiciera preguntas ni quisiera saber.
Alguien que sólo quisiera esa noche, esos momentos y deseara a la apariencia de lo que yo no era.
Alguien que sólo quisiera tocarme sin tener la necesidad de sentirme.
Alguien que solamente quisiera mi exterior y dejara en paz mi interior.
La gente que me rodeaba siempre quería mirar mis ojos y ver detrás mi mirada.
La gente que me rodeaba siempre quería "urgar" dentro de mí.
Y yo no quería (ni quiero) porque:
Siempre que dejaba asomar mi yo más íntimo me hicieron daño.
Siempre que dejo asomar mi yo más íntimo, me lo siguen haciendo.
He dormido sola, esto lo hago desde hace varios años.
He usado la ducha con absoluta tranquilidad, sin prisas, no tengo que ir a ningún sitio hoy.
He desayunado sola, no recuerdo cuando fue la última vez que lo hice.
No hay nadie en casa, solamente yo (yo misma, por suerte, aún no ha vuelto).
Días como estos, antaño, eran días precedidos de una noche sin dormir, noches de ir de un sitio para otro, sin parar de saludar gente, sin parar de sonreír, sin parar de divertirme...
Ahora ya no, no recuerdo la ultima vez que salí, ni tan siquiera para ir al cine o simplemente a dar un paseo sola.
Ahora lloro como una tonta cuando veo series en los que los protagonista tienen esas increíbles vidas casi perfectas, esas increíbles historias de amor casi perfectas y esas increíbles y casi perfectas relaciones familiares y personales.
Porque estoy sola.
No tengo ganas de nada; antes, en un día como hoy, ya habría quedado con alguien para comer, con alguien para tomar un café a media tarde y con alguien para cenar antes de volver a casa.
Antes, algún día como hoy, me hubiera despertado al mediodía, en una cama que no es la mía, después de una noche sin parar de saludar gente, sin parar de sonreír, sin parar de divertirme. Porque en cualquiera de esos momentos seguramente hubiera conocido a un él cualquiera.
Conocer a "un él cualquiera" sucedía a veces; y a veces, cuando esto pasaba dejaba que pensara que me había elegido a mi, cuando en realidad, el elegido era él.
Antes de que me viese yo ya lo había descubierto entre la gente.
Mis amigos muchas veces no aprobaban mi conducta, pensaban que en noches como esta yo "salía de caza" lo cual no era del todo cierto.
Normalmente esto sucedía cuando mi cabeza estaba desordenada y necesitaba escapar.
Alguien que no me conociera, que no supiera de mí y por lo tanto, ni hiciera preguntas ni quisiera saber.
Alguien que sólo quisiera esa noche, esos momentos y deseara a la apariencia de lo que yo no era.
Alguien que sólo quisiera tocarme sin tener la necesidad de sentirme.
Alguien que solamente quisiera mi exterior y dejara en paz mi interior.
La gente que me rodeaba siempre quería mirar mis ojos y ver detrás mi mirada.
La gente que me rodeaba siempre quería "urgar" dentro de mí.
Y yo no quería (ni quiero) porque:
Siempre que dejaba asomar mi yo más íntimo me hicieron daño.
Siempre que dejo asomar mi yo más íntimo, me lo siguen haciendo.
viernes, 5 de octubre de 2007
Los ojos que no me ven
La verdad es que no he escrito estos dos días porque quería contar tantas cosas que, al final, no me salía nada.
Encendía el ordenador, entraba aquí y después me quedaba mirando como parpadeaba el cursor sin tener muy claro que era lo que quería escribir.
Yo misma ha leído un par de veces el último post, y después de pensárselo mucho ha decidido darme una tregua, sabe que la necesito, sabe que necesito quedarme mirando a la nada, absorta, con la mente en blanco. Me lo ha concedido.
Lo malo, es que casi (solo casi) la echo de menos, ahora no tengo con quien hablar, y claro, entonces pienso.
Pienso.
Y me pregunto porqué has dejado de contestar mis correos, porque vuelves a castigarme con tu silencio ahora que empezabas a dejarte "ver por dentro", eso me lo hace más difícil.
¿Muchas ocupaciones? Lo sé; como tú también sabes lo que me gusta abrir el correo y encontrar una respuesta a mis mensajes, por escueta que fuera.
Pienso.
Y me doy cuenta de que hace varios días que no hablamos por el messenger.
Me parecen muy lejanos aquellos días en los que, incluso cuando te fuiste de vacaciones, todos los día me mandabas un correo para saber de mí, y así yo sabía que estaba en tu pensamiento.
Y es que sois las dos únicas personas que tengo al otro lado de la pantalla de mi ordenador, y me gusta que estéis ahí porque puedo contar y deciros lo que quiera sin temor a ser juzgada.
Puedo decir lo que quiera porque no estáis aquí, no estáis delante para ver, como al hablar, vuestras bocas me cuentan unas cosas y vuestros ojos, me dicen otras.
Encendía el ordenador, entraba aquí y después me quedaba mirando como parpadeaba el cursor sin tener muy claro que era lo que quería escribir.
Yo misma ha leído un par de veces el último post, y después de pensárselo mucho ha decidido darme una tregua, sabe que la necesito, sabe que necesito quedarme mirando a la nada, absorta, con la mente en blanco. Me lo ha concedido.
Lo malo, es que casi (solo casi) la echo de menos, ahora no tengo con quien hablar, y claro, entonces pienso.
Pienso.
Y me pregunto porqué has dejado de contestar mis correos, porque vuelves a castigarme con tu silencio ahora que empezabas a dejarte "ver por dentro", eso me lo hace más difícil.
¿Muchas ocupaciones? Lo sé; como tú también sabes lo que me gusta abrir el correo y encontrar una respuesta a mis mensajes, por escueta que fuera.
Pienso.
Y me doy cuenta de que hace varios días que no hablamos por el messenger.
Me parecen muy lejanos aquellos días en los que, incluso cuando te fuiste de vacaciones, todos los día me mandabas un correo para saber de mí, y así yo sabía que estaba en tu pensamiento.
Y es que sois las dos únicas personas que tengo al otro lado de la pantalla de mi ordenador, y me gusta que estéis ahí porque puedo contar y deciros lo que quiera sin temor a ser juzgada.
Puedo decir lo que quiera porque no estáis aquí, no estáis delante para ver, como al hablar, vuestras bocas me cuentan unas cosas y vuestros ojos, me dicen otras.
miércoles, 3 de octubre de 2007
Yo misma y Yo
Nunca estoy callada, incluso cuando estoy sola, estoy hablando; a todas horas: en el desayuno, en la calle, en el coche, mientras me ducho....
No es que vaya pensando en cosas, es que tengo conversaciones conmigo misma sobre las cosas, no importa sobre que, lo importante es que en mi cabeza, constantemente, haya cosas sobre las que pensar, aunque sean idioteces.
Últimamente en lo que más pensamos yo y yo misma es, que a pesar de que nunca lo estoy, me siento muy sola.
Muy, muy sola.
No sé si será el cambio de estación, o que los días son más cortos cada vez, o simplemente qe estoy más tonta de lo normal.
El caso es que por estas fechas suelo sentirme mejor que durante el verano; me gusta (como no)
pero llevo fatal el calor, prefiero el fresco de una mañana de primeros de otoño.
Me gusta pasear y ver como los arboles se mudan de color; como van cambiando el verde de las hojas por un numero indefinido de tonalidades rojizas y ocres.
Hay unos días en este tiempo, en los que luce un gran sol entre grandes nubes gris oscuro, que me gustan mucho, el cielo parece pintado....
En fin, nunca me aburro, porque siempre tengo con quien hablar aunque a veces, yo, me enfado con yo misma porque no para de retumbar en mi cabeza diciedome lo que debo o no debo hacer; hay veces que tengo que amordazarla porque es muy insistente:
-Por qué no lo haces de una puta vez?
-El que, que quieres ahora?
-Porque no haces la maleta, cogemos el coche y nos perdemos una temporada..?
Le gusta mucho tentarme, antes siempre lo conseguía, hacíamos lo que yo misma quería y no había discusión, era así y ya está.
Ahora ya no, pero no porque perdiera poder de persuasión, es más complicado, nunca he logrado que se calle, no tengo el poder suficiente para que desaparezca, pero, he conseguido controlarla; ahora solo da ideas y yo decido si me gustan o no, si lo hacemos o no.
No es que vaya pensando en cosas, es que tengo conversaciones conmigo misma sobre las cosas, no importa sobre que, lo importante es que en mi cabeza, constantemente, haya cosas sobre las que pensar, aunque sean idioteces.
Últimamente en lo que más pensamos yo y yo misma es, que a pesar de que nunca lo estoy, me siento muy sola.
Muy, muy sola.
No sé si será el cambio de estación, o que los días son más cortos cada vez, o simplemente qe estoy más tonta de lo normal.
El caso es que por estas fechas suelo sentirme mejor que durante el verano; me gusta (como no)
pero llevo fatal el calor, prefiero el fresco de una mañana de primeros de otoño.
Me gusta pasear y ver como los arboles se mudan de color; como van cambiando el verde de las hojas por un numero indefinido de tonalidades rojizas y ocres.
Hay unos días en este tiempo, en los que luce un gran sol entre grandes nubes gris oscuro, que me gustan mucho, el cielo parece pintado....
En fin, nunca me aburro, porque siempre tengo con quien hablar aunque a veces, yo, me enfado con yo misma porque no para de retumbar en mi cabeza diciedome lo que debo o no debo hacer; hay veces que tengo que amordazarla porque es muy insistente:
-Por qué no lo haces de una puta vez?
-El que, que quieres ahora?
-Porque no haces la maleta, cogemos el coche y nos perdemos una temporada..?
Le gusta mucho tentarme, antes siempre lo conseguía, hacíamos lo que yo misma quería y no había discusión, era así y ya está.
Ahora ya no, pero no porque perdiera poder de persuasión, es más complicado, nunca he logrado que se calle, no tengo el poder suficiente para que desaparezca, pero, he conseguido controlarla; ahora solo da ideas y yo decido si me gustan o no, si lo hacemos o no.
martes, 2 de octubre de 2007
Nunca me han besado...
No ha parado de llover desde el sábado a eso de las tres de la mañana.
La lluvia tiene algo especial para mí, siempre me ha gustado verla caer, no sé me quedo ensimismada mirándola, tiene algo...
No hace frío, sólo llueve y llueve; las gotas resbalan por el cristal de la misma manera que lo hacen las lágrimas algunas veces por mi alma; no me pongo triste cuando llueve, sólo melancólica porque me da por recordar.
Pienso en personas que hace mucho que no veo, en las que ya no están y en las que nunca conocí.
Recuerdo cosas que pasaron hace mucho (unas buenas otras, mejores); las situaciones desagradables las tengo encerradas bajo llave en algún rinconcito de mi cabeza para que no ennegrezcan mi presente.
También imagino las situaciones que nunca se dieron, y es que siempre he tenido una pequeña obsesión que solamente aparece en días como este: nunca me han besado bajo la lluvia...
La lluvia tiene algo especial para mí, siempre me ha gustado verla caer, no sé me quedo ensimismada mirándola, tiene algo...
No hace frío, sólo llueve y llueve; las gotas resbalan por el cristal de la misma manera que lo hacen las lágrimas algunas veces por mi alma; no me pongo triste cuando llueve, sólo melancólica porque me da por recordar.
Pienso en personas que hace mucho que no veo, en las que ya no están y en las que nunca conocí.
Recuerdo cosas que pasaron hace mucho (unas buenas otras, mejores); las situaciones desagradables las tengo encerradas bajo llave en algún rinconcito de mi cabeza para que no ennegrezcan mi presente.
También imagino las situaciones que nunca se dieron, y es que siempre he tenido una pequeña obsesión que solamente aparece en días como este: nunca me han besado bajo la lluvia...
lunes, 1 de octubre de 2007
El
Desde que la idea de abrir un blog empezó a rondarme la cabeza, no he parado de pensar la cosas que pondría en el; pero cuando me siento frente al ordenador, todas esas ideas desaparecen.
Empiezo a cuestionarme si debería contar lo que realmente deseo.
Quiero contar todas esas cosas que se pasean por mi cabeza cada minuto, cada segundo de mis días, quiero poder decir todo lo que pienso sin tener que pensar en que opinión tendrán los demás.
No se lo he dicho a nadie, es decir, a nadie que esté al otro lado de esta pantalla, ninguna de las personas con las que desayuno cada día lo saben, ninguna de las personas que veo todas las mañanas lo saben, ni tan siquiera él, que durante los últimos años ha sido quien a soportado todas mis neuras y a mis neuronas desquiciadas.
Él, que siempre está ahí. Lo llamo y viene ha recogerme como si fuera la princesa del cuento.
Él, que siempre me escucha. Es capaz de hacer que hasta el pensamiento más oscuro dentro de mi cabeza desaparezca.
Él que me quiere. Cuando necesito que me quieran, que me abracen, que me toquen... no necesito decírselo, lo sabe simplemente con mirarme a los ojos.
Hace tiempo que no nos vemos, es algo normal en nuestra extraña relación, a pesar de que vivimos en el mismo sitio, pasamos meses sin vernos y eso es lo que hace que la cosa funcione.
Tenemos vidas totalmente diferentes, vidas que jamás podríamos compartir, pero a la vez, cuando estamos juntos parece como si el mundo se parase ante nosotros.
Y es que en cinco años, hemos conseguido lo que nadie; que nuestras citas, sean siempre como primera citas
Empiezo a cuestionarme si debería contar lo que realmente deseo.
Quiero contar todas esas cosas que se pasean por mi cabeza cada minuto, cada segundo de mis días, quiero poder decir todo lo que pienso sin tener que pensar en que opinión tendrán los demás.
No se lo he dicho a nadie, es decir, a nadie que esté al otro lado de esta pantalla, ninguna de las personas con las que desayuno cada día lo saben, ninguna de las personas que veo todas las mañanas lo saben, ni tan siquiera él, que durante los últimos años ha sido quien a soportado todas mis neuras y a mis neuronas desquiciadas.
Él, que siempre está ahí. Lo llamo y viene ha recogerme como si fuera la princesa del cuento.
Él, que siempre me escucha. Es capaz de hacer que hasta el pensamiento más oscuro dentro de mi cabeza desaparezca.
Él que me quiere. Cuando necesito que me quieran, que me abracen, que me toquen... no necesito decírselo, lo sabe simplemente con mirarme a los ojos.
Hace tiempo que no nos vemos, es algo normal en nuestra extraña relación, a pesar de que vivimos en el mismo sitio, pasamos meses sin vernos y eso es lo que hace que la cosa funcione.
Tenemos vidas totalmente diferentes, vidas que jamás podríamos compartir, pero a la vez, cuando estamos juntos parece como si el mundo se parase ante nosotros.
Y es que en cinco años, hemos conseguido lo que nadie; que nuestras citas, sean siempre como primera citas
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