jueves, 18 de octubre de 2007

¿Por qué no me contestas...?

¿Por qué intrigan tanto los mensajes que no me mandas?
¿Por qué necesito las palabras que no me dices?
¿Por qué me interesan las cosas que no me cuentas?

Y es que cuanto más herméticos nos hacemos, más interesantes nos volvemos...

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