jueves, 25 de septiembre de 2008

Lolo

Despues de casi mes y medio (o más) dando el coñazo... por fin la otra tarde; al llegar a casa:
-"¿Vamos a comprar o vamos a buscar el gato?"-
Obviamente, yo lo que quería era ir por el misino pero, solamente dije -"...como quieras..."-
Al bajar se dirijió directamente al coche así que, unos tres cuartos de hora más tarde llegamos a la casa.
Una familia muy agradable y desde luego, amante de los animales. Tienen una gata pero no es la mamá de los gatitos que jugueteaban por la terraza.
Alguien los había abandona cerca de el portal de su edificio y despues de intentar colocarlos en el veterinario y varias protectoras de animales (todos se negaron) decidieron quedarse son una de las hembras y buscar un hogar al resto.
Yo calculo que deben de tener como mes y medio o así.
Este es Lolo:




GRACIAS RUL.Te quiero mucho (casi tanto como a Lolo jijiji....)

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Relato 1 (2ª parte)

A la mañana siguiente ella se despertó más temprano de lo habitual.
Se incorporó en la cama, un cansancio terrible se apoderó de todo su cuerpo. Miró el despertador y se dio cuenta que apenas habían pasado un par de horas; sabía que la esperaba un día largo en el trabajo.



Despacio, tan despacio que apenas parecía que se moviese, se desnudó y dirigió sus pasos hasta el cuarto de baño.
-"Una ducha me aclarará las ideas"- pensó.
Dejó que el agua caliente recorriera todo su cuerpo, tarareó una canción y se lavó el pelo.
Mientras se vestía sintió el ruido de las llaves. Había vuelto.
El nerviosísmo la invadió, sabía perfectamente que esta vez no era como otras; esta vez pensó que realmente cabía la posibilidad de que por una vez, él dijera algo. Creyó firmemente que él se revelaría, que se enfadaría, gritaría y que le diría todo lo que realmente pensaba y sentía.
Quiso creer que por fin, de una u otra manera, los monólogos interminables en las que ella hablaba y hablaba, se quejaba, despotricaba, espetaba y en los que siempre terminaba llorando; se acabarían, pero no, no pasó nada.
Absolutamente nada.
Él se comportaba como si estuviera completamente solo en la casa, ni siquiera se rozaron cuando se cruzaron el estrecho pasillo; tan estrecho que es imposible no tocarse al cruzarlo.
Mientras buscaba la leche en la nevera comenzó a llorar. Ya se habían enfadado otras veces pero, nunca se había comportado así.
No la hablaba.
No la miraba.
No la tocaba.
Pasara lo que pasara siempre se despedían con un beso y se reencontraban con otro, aunque el día entero terminara sin que se oyeran más voces que las del televisor o la radio.
Era diferente, su frialdad era extrema y ella, no sabía muy bien lo que debía hacer.
Él se fue a la habitación mientras en el baño ella intentaba sacar valor para acercarse a él.
No le daba miedo pedir perdón, no le daba miedo tener que llorar, no le daba miedo arrepentirse.
Desde que comenzó su relación había días en que ella se sentía extremadamente insegura. Sí, extrañamente insegura.
Respiró hondo mientras se miraba al espejo y entró dispuesta a despedirse, a besarlo como todos los días hacía antes de salir de casa pero, no pudo.
Se acercó a él, y él no se movió ni medio milímetro, se quedó inmóvil y rígido.
No se movía, no la miraba...
Y eso era a lo que ella tenía miedo: al rechazo. A su rechazo.
Pero no le importó, apoyó la cara en su hombro y le besó el cuello.
Y besó su mejilla.
Agarró su mano intentando entrelazar sus dedos con los de él; pero él, seguía quieto.
No importaba, ella acercó su cara aún más, y apretó fuertemente su mano.
Entonces, al fin, después de aquellos escasos tres minutos interminables, suavemente, él, la besó.
Alivio.
Fue un beso tímido, casi imperceptible. Un beso que la advertía que aquella vez había traspasado el límite, que le contaba más que todas las cosas que él pudiera decirle.
Ese beso le habló de amor y de dolor, de enfado y de tristeza, le habló de comprensión y de paciencia...
Por fin, él la beso a ella.
Y ella, respiró tranquila.
-" Ya está -se dijo- pasó lo peor"
Quiso soltar su mano, el reloj no había parado de contar los minutos, pero él no la dejó.
Bruscamente la hizo girar, pego su pecho contra su espalda y de un tirón le bajó los pantalones tirándola sobre la cama...

viernes, 19 de septiembre de 2008

Relato 1 (1ª parte)

Se fue dando un portazo; ella quedó en la cama, inmóvil.....
-¿Me habré equivocado...? Se preguntó a si misma.
No hacía ni una hora, bromeaban, reían sin darse cuenta que esos eran los únicos momentos que tenían en el día para compartir en la tranquilidad intima del comedor de su casa.
En un momento cualquiera la sonrisa de ella se torció.
No le gustaba lo que estaba viendo en la pantalla del ordenador... Apareció sin más, sin querer encontrarlo.
Él sonrió, intentó quitarle importancia; pero después de un par de semanas en que apenas si la había rozado,aunque solo fuera sin querer, ella se sintió herida.
Durante aquellos días de vez en cuando paseaba por su cabeza la idea de que ya no la encontrara tan atractiva como al principio, de que él ya no la deseara, de no ser capaz de excitarlo con solo rozar su espalda con la yema de sus dedos.
-Si tienes la necesidad de ver estas cosas para proporcionarte placer pero, no sientes la necesidad de estar conmigo quizás, yo también tenga otras necesidades...-
Se levantó; como muchas otras veces, soltó la bomba y después se fue.
Quizá fue un intento de crear cierta inseguridad, pero, sabía lo que quería decir.
Se sentó en la cama, no estaba muy segura de cual debía ser el siguiente paso.
Fue hacia la cocina con la clara intención de recibir una respuesta al pasar a su lado pero, solo obtuvo otra pregunta: -
¿Que quieres decir con eso?
-Lo sabes perfectamente jodido cabrón.... hace días que no me tocas y en cuanto tienes ocasión, "navegas" en busca de lo que quizá ya no encuentres atractivo en mi... a lo mejor "mi necesidad" es follarme a otros ya que tú no lo haces- pero, no dijo nada. Simplemente pasó de largo.
Encendió la luz y se paró frente a la nevera, esperando, siempre esperando....
Volvió a pasar a su lado, ni siquiera lo miró.
Él había captado el mensaje, no necesitaba subtítulos para saber lo que ella le había querido decir.
Lentamente se desvistió y se metió en la cama, sabía perfectamente que esa vez no iría a buscarla.
Entonces oyó la puerta, y él, se fue.....

viernes, 12 de septiembre de 2008

Domingo, 07/09/08; primera lección.


Clase magistral:
_Los complots existen, no son paranoias mías.
_Las relaciones no son como el vino, algunas no mejoran con los años, se avinagran.
_El sentido del humor que tienen algunas personas es proporcional a la profundidad de sus palabras y pensamientos (por no hablar de los sentimientos)
_Si, es verdad, que es alto, rubio y de ojos azules; y también es verdad que no tiene abuela (como nació en 1903)
_Las cosa malas nunca vienen solas, las muy cabronas siempre llegan juntas.
_A preparar un té inglés. Bueno, esto ya lo sabía pero, he mejorado la técnica.
_Como siempre, en las conversaciones importantes y serias, siempre me quedo a un lado (porque siempre digo gilichorradas que no vienen a cuento)
_Siguen existiendo esas personas a las que apenas conocerlas, es como si las conocieras de toda la vida.
_Los taxistas llevan de todo en el maletero.
_Los muebles del "cholloikea" se pueden montar en menos de 3 horas y sin instrucciones.

Lo que no me ha quedado muy claro es que es ser "un primavera" (posiblemente por eso yo lo sea) pero, sobre todo TODOS LOS TAXISTAS NO SON IGUALES.

He dicho.

martes, 9 de septiembre de 2008

Tantas cosas


Tengo tantas cosas que contar que no se por donde empezar.
Mi jornada laboral de hoy a sido excesivamente larga para mi (12 horas a las que ya no estoy acostumbrada) y mis horas de sueño en los últimos 3 días, demasiado cortas.
Así que..... me voy a la cama y mañana ya veremos.