Tiene que haber alguien que me deje sin sangre, que clave sus dientes en mi cuello; que vea en mi boca curvas sinuosas imposibles de olvidar.
Debería haber alguien que me regale flores sin un porqué y que consiga erizar cada centímetro de mi piel.
Seguro que en algún lugar existe ese ser que me acompañe al borde del abismo pero, que me sujete y no me deje caer.
Hay alguien en algún rincón dispuesto a mirarme a los ojos y ver más allá de su color.
Existe, lo se, quien me diga "aún no te has ido y ya te echo de menos..."
Encontraré unos defectos que adorar, y unas virtudes que amaré.
Y cuando estemos juntos nos miraremos y seremos capaces de ver el uno en el otro nuestras perfectas imperfecciones.
Y le ronronearé al oído cuando sus labios se pierdan por mi piel, y lo desearé como se desea el agua en el desierto.
Y me hervirá la sangre cuando otros ojos lo observen, y a la vez, me reiré porque sabré que ese cuerpo solo me alimenta a mí.
Padecerá la intranquilidad cuando llegue y no me encuentre enredada entre las sábanas y cuando regrese, como castigo, con el ardor de un amante despechado, se perderá dentro de mi cuerpo...
Debería haber alguien que me regale flores sin un porqué y que consiga erizar cada centímetro de mi piel.
Seguro que en algún lugar existe ese ser que me acompañe al borde del abismo pero, que me sujete y no me deje caer.
Hay alguien en algún rincón dispuesto a mirarme a los ojos y ver más allá de su color.
Existe, lo se, quien me diga "aún no te has ido y ya te echo de menos..."
Encontraré unos defectos que adorar, y unas virtudes que amaré.
Y cuando estemos juntos nos miraremos y seremos capaces de ver el uno en el otro nuestras perfectas imperfecciones.
Y le ronronearé al oído cuando sus labios se pierdan por mi piel, y lo desearé como se desea el agua en el desierto.
Y me hervirá la sangre cuando otros ojos lo observen, y a la vez, me reiré porque sabré que ese cuerpo solo me alimenta a mí.
Padecerá la intranquilidad cuando llegue y no me encuentre enredada entre las sábanas y cuando regrese, como castigo, con el ardor de un amante despechado, se perderá dentro de mi cuerpo...




