martes, 31 de marzo de 2009

Canciones I



...pues espero que sea verdad y a ver si empiezan a devolver todo lo que he dado, que ya está bien coño!

martes, 24 de marzo de 2009

Sol


¿Amanece o atardece?
Nunca lo sabrás sino estás aquí para verlo.

domingo, 22 de marzo de 2009

Besos nevados


Una madrugada... muchas risas.... muchas lágrimas..... diversión, amigos, nieve y, finalmente, un beso de despedida.

jueves, 19 de marzo de 2009

Reparar


Respiro tranquilidad.
El desesosiego desaparece poco a poco.
¿Una quimera?
¿Acomodándome a la situación?
No.
Nunca me acostumbro a según que cosas.
Pero, esta vez, si o si, no me queda otro remedio que aceptarlo.
Porque esta vez soy parte del problema, cometí un error (o varios).
¿Dejarás que intente compensarte?
¿Podré hacerlo?

miércoles, 18 de marzo de 2009

Conflictos


Horas que pasan en silencio absoluto.
Solo el ruido de la calle: la gente que vive sus vidas.
Si nadie me mira....
¿como espera que en la oscuridad me someta a sus deseos?


lunes, 16 de marzo de 2009

Direcciones


¿Hacia donde debo encaminar mis pasos...?
¿Que rumbo tengo que seguir...?

De silencios y oscuridad

Tanto hablar, sin escucharme.
Tanto dar consejos, sin aplicármelos a mi misma.
Lo se, calladita estoy más guapa.
Es que no puedo evitarlo.

Y aunque se acerca la primavera y el sol luce con fuerza, estoy en la oscuridad.

sábado, 14 de marzo de 2009

Miradas

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Si pudiera mudar a mi antojo el color de mis ojos, quizá pudiera ver las cosas desde cientos de puntos de vista diferentes.

viernes, 13 de marzo de 2009

Adjetivos


Tan duro.
Tan frágil.
Riguroso como un huracán que golpea con fuerza.
Quebradizo como una gota de agua que se estrella contra el suelo.
Dadivoso cuando se regala sin concesiones.
Deslucido cuando desaparece sin causa.
Tan agraviado en estos momentos, que el mínimo roce, lo hará saltar en mil pedazos y ya no se podrá recuperar.



martes, 10 de marzo de 2009

0:01:12


... y sin saber porqué, sin darme cuenta; me vi a mi misma en la cocina de casa, mientras hacía la cena con el teléfono en la mano.
Un tono. Dos tonos. Tres tonos...
Y todo lo que tenía pensado decir, se convirtió en algo que pareció una malísima excusa para hacer esa llamada.
Si alguna vez creyó que soy tonta, la llamada que duró poco más de un minuto, debió despejar todas sus dudas.
¿Por qué me resulta tan difícil preguntar algo tan sencillo?
¿Por qué me es tan difícil hablar con ciertas personas?
¿Por qué me complico tanto la existencia?
Con lo tranquila que yo estaba...

La ilustración es de Russ Mills