Al principio no me hacía caso, apenas contestaba con un frase compuesta de tres o cuatro palabras, incluidas "hola" y "un saludo".
Pero a pesar de ello, por ser como soy , cuando me parecía y apetecía, yo seguía mandándole algún correo de vez en cuando.
Y entonces, sus respuestas empezaron a ser continuas, iban portando algo de su personalidad.
Su personalidad.
Me fascina, es como un "dos en uno", a veces creo que es el quien me escribe; otras e
s un completo desconocido.Es como cuando abro un bote de melocotón por primera vez, totalmente hermetico.
Solamente un par de veces pude hayar un atisbo de su yo real, de lo que piensa, de lo que siente; pero algo muy lejano, tan lejanos como estamos el uno del otro fisicamente.
A veces es tan agradable que de estar a mi lado me lo comería a besos.
Si bien es cierto, que otras, lo abofetearía.
Soy transparente como el agua, y se me ve venir a la legua.
No resulta, para nadie que lea lo que escribo darse cuenta de mis carencias, son muy evidentes.
Yo no se si le importa o no, en apariencia parece ser que si y así me lo hace ver contestando a todos y cada uno de mis mensajes, me da su opinión sobre las cosas que le cuento e incluso, me sorprende diciendome que le gusta como le cuento las cosas.
Y yo, que soy así de simple, me lo quiero creer.
Y él sabe que me lo creo, y me maneja a su antojo.
Hace unos meses, en nuestro primer acercamiento terminó pidiendome una foto, se las mandé y digo se las mandé porque fueron varias; como un puzzle.
En un momento determinado de algún mensaje me dice que el resto no le interesa, que solo necesita mi cara; y yo, lejos de sentirme molesta (que sería lo normal) me alegra no tener que mandarle el resto de mi.
Hasta ayer.
En uno de esos momentos en que yo le cuento cosas que no debería contarle, se aprovecha de mi debilidad y le mando la fotografía que me pide.
Quiere una imagen global.
¿Una imagen global? ¿Para que? ¿Por qué?
Obviamente me la hago y se la mando; sabiendo que el envío de ese mensaje me va a costar una neura más que unir al resto de mi maniatico pensamiento.
Porque sabía que pasaria el día tratando de imaginar su expresion al verme,
porque sabía que pasaría el día intentando saber que es lo que piensa,
porque sabía que pasaría el día buscando compulsivamente su respuesta en mi correo...
Porque sabía que no iba a decir nada, tal y como no ha hecho.
Ahora, ¿que hago con esa sensación ardiente del estómago que me dice que es más de lo mismo?
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