miércoles, 21 de noviembre de 2007

Digo no, quiero decir si...

A pesar de que hemos perdido el poco contacto que teníamos, sigo intentando mantener las promesas que cada día me hago después de leerte.
Y por ahora si lo consigo, ¿cuanto tiempo hace que no te mando ningún correo...?
Tengo que confesar que todos los que tú me mandaste, los tengo guardados, (deben de se cerca de 30). Los que más me gustan son los últimos, quizá porque empezabas a contarme cosas sobre ti y dar opinión sobre las cosas que yo te contaba. Casi era algo parecido a una amistad, que como muchas veces te dije, era lo único que yo deseaba.
Y te lo decía porque más de una vez, escribo o digo todo lo que se me pasa por la cabeza y las señales se confunden.
Me gustaba cuando me decías que parecía una niña frágil y asustada, porque en realidad, es lo que soy, aunque poca gente se da cuenta.
Tú te diste cuenta porque no miraste, tambien me viste.
Y eso pocas veces se consige.
Y a pesar de todo, a pesar de que hace tiempo aprendí que lo que no conoces no lo puedes desear, que lo que nunca has probado no puedes saber si te gusta, debo de reconocer, que por mucho que quiera no puedo negar la evidencia.

Aunque no te conozca, te deseo y si te probase, seguro que me gustarías...

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